Cuando el Truco se juega en equipos de dos o tres jugadores por bando, existe una tradición tan antigua como el juego mismo: las señas. Son gestos discretos con la cara o las manos que le indican al compañero qué cartas importantes se tienen, para decidir mejor si conviene cantar Envido, Truco, o si hay que aguantar.
Importante: las señas se consideran parte del juego entre compañeros, nunca para engañar al rival de forma desleal por fuera de las reglas de la mesa; cada grupo de amigos acuerda de antemano si se juega con señas o no.
Estas señas varían mucho de una región a otra e incluso de una familia o grupo de amigos a otro: lo importante no es la seña "oficial" (no existe una única), sino que ambos compañeros se hayan puesto de acuerdo antes de sentarse a jugar.
Además de las señas de envido, muchos grupos usan gestos para indicar la fuerza general de la mano antes de cantar Truco: por ejemplo, tocarse el mentón para "tengo mano brava, animate a cantar", o tocarse una oreja para "no cantes, no tengo nada".
No. Las señas tradicionales del Truco son parte de la cultura del juego entre compañeros de un mismo equipo, igual que ocurre en otros juegos de cartas por equipos en distintas partes del mundo. Lo que sí está mal visto —y en la mayoría de los grupos se considera trampa— es señalarle la mano completa carta por carta al compañero, o hacer señas tan explícitas que dejen de ser un "código" y se conviertan en comunicación directa de información prohibida.
Si estás empezando a jugar con un grupo nuevo, lo más simple es preguntar antes de la partida: "¿juegan con señas?" y, si la respuesta es sí, acordar juntos un código simple de 3 o 4 gestos (ancho, siete, envido bueno, no cantar) antes de repartir la primera mano. Con la práctica, cada pareja de compañeros termina desarrollando su propio lenguaje.
Para llevar el marcador de tu próxima partida, usá el anotador de Truco de Anotador Pro.